Asociación de Entidades del Sistema de la Seguridad Industrial de Aragón

Ante la última noticia de una fuga de amoniaco, recordamos que el mantenimiento y la inspección en las instalaciones es fundamental

ayuntamiento de Zaragoza

La semana pasada los Bomberos de Zaragoza tuvieron que intervenir en una fuga de amoniaco en una empresa de PLAZA. La fuga se produjo en el circuito de refrigeración de la maquinaria en las instalaciones logísticas de una conocida cadena de supermercados, liberando amoniaco en estado gaseoso que posteriormente se licuó.

Ante este tipo de situaciones, desde AESSIA recordamos que el mantenimiento e inspección periódica de instalaciones que utilizan amoníaco como refrigerante son esenciales para garantizar la seguridad, eficiencia y longevidad del sistema.

Debe ser realizado por empresa frigorista habilitada de nivel correspondiente a la de instalación a mantener y según el manual de instrucciones de cada sistema.

Aquí tienes una guía detallada sobre las tareas a realizar (Guía orientativa. Se deben seguir siempre las instrucciones de los fabricantes o instaladores):

1. Verificaciones periódicas

  • Frecuencia:
    • Diaria: Monitoreo de niveles de amoníaco, temperaturas y presiones operativas.
    • Semanal: Revisión visual de componentes clave, verificaciones de fugas.
    • Mensual: Inspección detallada de equipos y sistemas de seguridad.
    • Anual: Revisión exhaustiva de todo el sistema.
  • Componentes Clave a Inspeccionar:
    • Compresores: Verificar niveles de aceite, ruido inusual, vibraciones, y fugas.
    • Condensadores y evaporadores: Limpiar las superficies de intercambio térmico y revisar el estado de las aletas y tubos.
    • Válvulas y accesorios: Inspeccionar la operación y estanqueidad de todas las válvulas de control y seguridad.
    • Tuberías y conexiones: Buscar signos de corrosión, fugas o daños físicos.
    • Sistemas de seguridad: Comprobar el funcionamiento de válvulas de seguridad, detectores de amoníaco y sistemas de alarma.
    • Instrumentación: Asegurarse de que los medidores de presión, temperatura y otros sensores estén calibrados y funcionando correctamente.

2. Mantenimiento Preventivo

  • Limpieza Regular:
    • Eliminar residuos y acumulaciones de polvo en compresores, condensadores, y evaporadores.
    • Descongelar serpentines y otras partes propensas a la formación de hielo.
  • Lubricación:
    • Cambiar el aceite del compresor según las recomendaciones del fabricante.
    • Revisar y reemplazar filtros de aceite y de aire.
  • Reemplazo de Componentes:
    • Sustituir juntas y sellos deteriorados.
    • Cambiar válvulas y otros componentes que muestren signos de desgaste.
  • Verificación de Sistemas de Seguridad:
    • Probar regularmente las válvulas de alivio de presión.
    • Asegurarse de que los detectores de fugas de amoníaco estén operativos y calibrados.

3. Procedimientos de Seguridad

  • Equipo de Protección Personal (EPP/EPI):
    • Asegurar que los trabajadores usen los equipos de protección (EPP/EPI) adecuados, como guantes, gafas de seguridad, ropa y máscaras.
    • Tener a mano equipos de respiración autónoma en caso de fugas graves.
  • Capacitación:
    • Capacitar al personal en el manejo seguro del amoníaco y en procedimientos de emergencia.
    • Realizar simulacros de emergencia periódicos.
  • Gestión de Fugas:
    • Instalar sistemas de detección de fugas de amoníaco.
    • Contar con un plan de emergencia bien definido para actuar en caso de fugas.

4. Documentación y Registros

  • Mantener registros detallados de todas las inspecciones y mantenimientos realizados.
  • Documentar cualquier incidente o problema detectado y las acciones correctivas tomadas.
  • Guardar los registros de calibración de instrumentos y sistemas de seguridad.

5. Revisiones, Inspecciones y Auditorías

  • Realizar las revisiones periódicas obligatorias según reglamento, mediante empresas frigoristas habilitadas, cada dos o cinco años.
  • Realizar las inspecciones periódicas reglamentarias, mediante organismos de control, cada dos, cinco o diez años.
  • Realizar auditorías internas y externas periódicas para asegurar el cumplimiento de las normativas y mejores prácticas.
  • Implementar mejoras continuas basadas en los hallazgos de las auditorías.

Normativas y Referencias

  • Legislación aplicable a instalaciones frigoríficas
  • Cumplir con las regulaciones locales e internacionales sobre el uso de amoníaco como refrigerante.
  • Consultar guías y estándares de organizaciones como la American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE) y el International Institute of Ammonia Refrigeration (IIAR).

Implementar un programa riguroso de mantenimiento e inspección periódica ayuda a minimizar los riesgos asociados con el uso de amoníaco como refrigerante, asegurando una operación segura y eficiente de las instalaciones.

¿Te ha resultado útil este artículo?
Ya has dado tu opinión antes

También te puede interesar

AESSIA: unión de Ingenieros, electricistas, fontaneros, empresas de ascensores y organismos de control, para fomentar en la sociedad la calidad y seguridad en hogares, locales e industrias de Aragón
aenor iso
IQNET Aessia Seguridad Instalaciones Industriales Aragón
Gobierno de Aragón